jueves, agosto 14, 2014

Miedo al Miedo

Acabo de descubrir que le tengo miedo al miedo. No es un miedo más; no es temerle a una cucaracha , a un asalto o a rendir mal un examen. No es miedo a la electricidad o a viajar en avión. No es miedo a que mi mamá me rete porque me fui sin permiso. No es un miedo que sea comparable a otro miedo. Tenerle miedo al miedo no se compara con otro miedo alguno y ... ¿por qué razón? Sinceramente no tengo la menor idea. Es por eso que en este momento sin respuestas, hecha una bola de dolores de todo tipo, pero abstrayéndome de mi vida de  modo tal que levita mi alma saliéndose de mi y viendo trascurrir mis días tan vacíos pero con la materia gris colmada, colapsada de enraizados pensamientos que no fluyen y quedan en ese gris pantano hundidos y sin esperanza; es en este momento que recurro al sabio. ¿Quién más que Don Google para dar claridad a mi certeza? Miedo al miedo repito sin entender. Hasta que se hace la luz sobre el tema. Don Google dice:"miedo: nombre masculino.1.Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario.2.Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea". Nada más sabio. Nada más atinado. He aquí la respuesta a mi temor.¡Miedo es hombre!¡Hombre es maldad!Maldad es angustia! Angustia es morirse en vida... La mentira es la madre diabólica de la angustia la engendradora de el dolor que mata que paraliza que bloquea. Los hechos no ocurren como uno los piensa porque el hombre miente. Esto da nacimiento a la desconfianza y los peligros imaginarios finalmente, siempre son reales.Le tengo miedo al miedo. Te tengo miedo a vos cabeza loca, que no me dejás un minuto de paz. Te tengo miedo a vos autoestima horrenda que alejás a todos mis deseos a todos mis amores a todos mis anhelos. Te tengo miedo a vos Mentira, que destruís todo cuanto hay y pisoteas y bastardeas.Mi  plexo solar quedó eclipsado. Este miedo lo supera todo. Los nudos no permiten que la energía corra por mi cuerpo. Me sigo viendo desde afuera. Mis adentros son demasiado oscuros. Pienso: Si hiciera un tour por mi cuerpo, dudo que existiera placer alguno. Los ácidos queman. La masa encefálica hunde en su pantano. La sangre está tan acelerada que te enrosca en un torbellino hacia la nada. Los músculos oprimen, aplastan. Las articulaciones desengranadas casi no giran y te llevan lento lento lento casi sin permitirte avanzar. Es un tour poco apasible y demasiado asfixiante. Es el tour del miedo....el tour al que me enfrento sola ya que el guía se quedó en las puertas de la entrada