miércoles, julio 30, 2014

Club de Solos y Solas

Me metì al club de solos y solas ¡¿Curiosidas?! Tal vez.
Tanta noche larga de insomnio que no merma, tanto no màs pucho, debates idiotas y aguita mineral para mejorar la salud; tanto frìo apasiguado por una estufa de poco monto y un prevalecer en mi casa sin medias y con las puertas abiertas pero las persianas cerradas.
Tantas puertas de par en par pero sin nadie que entre; nadie màs que el frìo y el hastìo de un sol que nunca veo porque se me escapa, porque corre el guacho, porque sale a la hora que èl quiere, hora que no es mi hora, hora que mis endijas prohiben. Y es asì en este frìo, delante de estos millares de seres virtualmente vivos, tan vivos que me hacen ver  a mi vida tan patètica. tan poco poètica que me metì al club de solos y solas.
No intereactuè...hasta que lo hice.
Me preguntaba quièn era el fundador. Lo preguntè. Un tal de cincunta y largos rrpp, pendexbolichero, que dice que ayuda a la gente a no estar sola ¡Patrañas!
¡Asì pasa el dìa con sus colaboradores posteando gatitos con sonrisas de buenos dìas, buenas noches y que tengas un buen polvo!
Pregunta, ¿quièn viò alguna vez a un puto gato reìrse?...¡Ser màs inexpresivo que un gato creo que desconozco! En serio. Los gatos felices, contentos, en èxtasis o al borde de reventarles la vejiga, siempre tienen la misma cara de nada, o màs bien cara de gato. Pero los seres humanos somos tannnn, como decirlo, necios, tan egocèntricos, que hasta queremos, pretendemos, obligamos a un gato a reirse y decir , ¡feliz viernes! al ritmo de una danza hawaiana... ¡No va loco! No quiero ver a un gato bailando dicièndome -ya no estàs sola; ahora tenès la foto de un gato que baila y con eso estaràs menos sola y màs feliz- ¡No quiero!
Bueno, este pendeviejo fundador del solos y solas al que me refiero supone con su unineurona que da felicidad a las almas abatidas con este tipo de terapia gatuna, mientras èl sigue de boliche en boliche como dice la horrenda canciòn, yendo al gym y a ese club virtual lo usa para difundir sus eventos y llenar sus bolsillos. Y mientras tanto la gente sigue sola... la gente sigue sufriendo... la soledad no es una palabra banal. La soledad no se llena con casi nada. Si la soledad se llevara a la matemàtica serìa el mismìsimo cero; pero mientras uno se siente morir un gato muestra su sensual trasero y te da los buenos dìas; Mientras mi gato real me pide que le compre comida y me araña la cara y la persiana sigue cerrada y por mi puerta sigue entrando el frìo y la ausencia, el gato de los solos y solas se toma un sex on the beatch en una playa y se dora al sol iluminado y sonriente.
Obviamente durè en el club de solos y solas, creo que un post. Obviamente prefiero estar sola en soledad que sola en compañìa de microcefaloides que quieren hacerme creer que soy màs real y menos hermètica y antisocial.
Por ùltimo, un llamado a la solidaridad, a la reflexiòn o como se les cante el pito llamarlo. Como defensora de los animales... ¡basta de forzar a los gatitos y perritos a sonreirnos y bailarnos! Quien dice que por ahì ellos tambièn estàn tristes. Por otro lado, no creo que por propia voluntad se nos quieran asemejar en algo. Hagan la prueba, amigos; pregùntenle a cualquier especie no humana si quisieran tener algùn rasgo del hombre. Lo dudo. Lo afirmo y vendo mi alma escueta y mustia por mi creencia en un rotundo ¡No!