jueves, marzo 27, 2014

Bombachitas Rosas

PRÒXIMAMENTE ESTE RELATO SALDRÀ EDITADO EN LA REVISTA LITERARIA QU LITARATURA... LA PUEDEN BUSCAR EN FACE COMO Qu Literatura...
-No pasa nada - le repitió una vez más… -No pasa nada, no hay de qué preocuparse, si tantas veces pasé ya por esta misma situación y nunca pasó nada. Andá tranquilo, mi amor, que no tenés por qué preocuparte. Ella salió de su casa y se dirigió a la parada del colectivo. Quitó los malos pensamientos de su mente, los ¿qué voy a hacer si me pasara esto?, los ¿a quién voy a recurrir si me pasara esto?, y enseguida divisó el 176. Su situación actual no permitía semejante descuido. Estaba frita… “Frita, frita, ¿frita?”, vacilaba. “Y si… ¡no, no! ¡Frita!” Él caminó haciendo tiempo, esperando a que el sol se posara más rápido en el centro para entrar a la oficina en donde lo esperaba la monotonía del ring del teléfono de su escritorio pequeño y gris, el aroma del café quemado y las agujas de un reloj que parecían jamás moverse de su sitio. Los pensamientos revoloteaban en sus testículos efervescentes, donde sus espermatozoides se suicidaban uno a uno a causa de su estupidez. El día avanzaba y con él las nauseas reiteradas. Ella las atribuía a una indigestión de esas que constantemente la atormentaban. “¿Y si no fuera la indigestión? ¿Cómo irá a tomárselo él que, pobre, ya tiene la vida complicada? Igual yo creo que me va a apoyar en todo; si me ama, si podemos salir adelante”, se preguntaba y se contestaba y corría al baño a analizar su bombacha blanca, rogando que hubiera cambiado de color. Él recibió unas doce llamadas ese día y creyó enloquecer. Estudió unas quince veces la sección Empleo de los clasificados y pensó unas treinta y cinco veces en matarse. El día terminó y su ansiedad reposó unas horas. Ella soñó sueños muy dulces… se soñó feliz y segura, colmada y llena de vida… se soñó acompañada, rodeada de risitas alegres y jocosas… se soñó en paz… soñó una casa delgada y serena con paredes color pastel y olor a tostadas… reuniones familiares con chicos jugando a la pelota en la calle cortada… helado, velitas y tortas, caricias y amor… El despertador la apabulló frenético y de un salto salió de la cama y corrió al baño. Frente al espejo y de perfil, acarició su abdomen. Luego cruzó los dedos y se bajó la bombacha. Miró y lloró. Todo su llanto acumulado salió en un torrente de desconsuelo y comenzó a asfixiarla. Ella ya no era pura, ya no era blanca. Su bombacha, ahora roja, anunció su soledad mientras de fondo escuchaba su contestadora decir, en la voz de él: -Me salió un trabajo afuera, hoy viajo al Chaco. Cuando tengas noticias sobre el tema, hacémelas llegar. Nos estamos viendo. Suerte - y el eco de las pequeñas risas de su sueño se perdían en la realidad. No más risas. En el silencio, un disparo.

lunes, marzo 24, 2014

Descalza

Ando sin zapatos y me pesan los pies como si llevara macetones de cemento en ellos, como si mil muertos y mil màs estuvieran sobre mi espalda cayendo. Pinchan mi àrida piel piedritas incesantes encarnàndose desde mi talòn hasta mi dedo meñique. Mis pies se congelan a travès de mis agujereadas medias que se clavan entre los dedos jugando quien sabe a què, si a embocar de a dos dedos en un agujero y lastimar màs o no sè... Quito estos harapos de mis pies y sigo màs descalza de lo que empecè. Tengo sed. Una sed desèrtica. Una sed tan aguda que las comesuras de mi boca y mis labios se descascaran de a pedazos. Cada articulaciòn de mi cuerpo te pide, te pide que vuelvas el tiempo atràs. Te pide que alivies con unguentos màgicos la resequedad de mi ser. Que no seas sòlo palabras. Cada gesto de mis ojos te mira. Mira esos recuerdos de carentes dìas imaginarios que pasamos juntos enredados entre sàbanas con olor a tè con limòn, Dìas en que mis pies volaban sin pinchazòn y estaban tibios como el sol de otoño y livianos como las hojas que el viento desprendiò. Mi sed era colmada con esos besos pasajeros de dìas no hàbiles, de dìas no feriados, de dìas laborales, en los que tu presencia solìa faltar. Esos besos escatimados, guardados para amores con quizàs màs corazones que los que estos pies palidecientes, e ste rostro transparente pudieron llorando ofrecerte.

jueves, marzo 20, 2014

Reflexiones

TRABAJO, HIJOS, CORTES DE LUZ, ROBOS, TORMENTAS Y PAROS DE COLECTIVOS... SIN SEÑALES DE VIDA; PROMESAS... NO DUERMO Y TE ESPERO... Y ALGUNA FUERZA MALIGNA NO ME QUIERE EN TU VIDA... Y TE ESPERO... COMO CUANDO ERA CHICA DETRÀS DE LA VENTANA ESPERABA AL QUE ME ABANDONÒ COMO A UN PERRO VIEJO DE CINCO AÑOS; EL TITULADO PADRE QUE NUNCA VOLVIÒ... Y TE ESPERO.. ESPERO SABER QUÈ ES ESA SENSACIÒN QUE LLAMAN SER AMADO... ESPERO QUE EL AMOR LE TIRE PIEDRITAS A MI VENTANTA, PERO CREO QUE SE HA CONFUNDIDO Y SOLAMENTE TIRA CASCOTES TAN PESADOS COMO HOY, MAÑANA Y AYER SIENTO MI ALMA... OTRO DÌA MÀS SIN... ¡SIN!

Si yo Fuera

Si yo fuera un àrbol elegirìa ser eucalipto ya que bien cubierto protege las yermas de sus flores...
Si yo fuera eucalipto mis jóvenes hojas ovaladas y grisáseas se alargarìan y se tornarìan de un color verde azulado brillante al llegar a mi vejez...
Si yo fuera àrbol elegirìa ser eucalipto, àrbol perenne y de porte recto, firma e "inbatallable"... si fuera tal àrbol mi unguento serìa el aceite esencial de la vida y mis flores blancas y solitarias con el cáliz y la corola unidos por una especie de tapadera que cubrirìa los estambres y el pistilo y al abrirme liberarìa multitud de estambres de color amarillo; mis frutos serìan grandes cápsulas de color casi negro y dispersarìa mis semillas por toda la tierra...
Si yo fuera eucalipto, germinarìa aquella pradera hermosa que frecuentaba de niña...
Si yo fuera eucapilpto, devolverìa a mi antigua niñez aquel barriblete que fabriquè con papà y muriò en lo alto de las ramas de ese fuerte eucalipto hostil...
Si yo fuera àrbol serìa aquel ùnico y solitario eucalipto que desde hace treinta años remonta un barrilete con sus ramas...

Me LLueve Incesante

No son mis làgrimas las que dejan surcos por mi cuerpo es esta nube oscura que sigue sobre mi alma y me llueve incesante no pasajera, eterna, gris, relampagueante..

Canciòn para mis Mañanas

Sedùceme! Persùademe! Sorprèndeme! Despièrtame! Arrìmate! Ròzame! Despabìlame! Bèsame! Apàrtate! Alèjate! Amame! Perdòname! No me dejes ajada... No te quedes en mi piel quebrada. Susùrrame una nana y sana mis mañanas. Despièrtate en mi cama. Redùceme a la nada esta tristeza maldita esta maldita caricia que mi alma dolida dejò atràs perdida y migajas de pan no encuentra para volver a los brazos del cariño olvidado por temores de antaño que curtieron mis años de soledad perenne y palabras carentes. Apàrtate! Alèjate! Amame! Perdòname y àmame! Quèdate y àmame!

Yermada Alma

yo! yo! Yo renuncio! A mi nadie me echa! Nadie nunca se me animò, jamàs! Yo renuncio!Yo me voy de donde no me quieren, de donde no soy bienvenida, de donde no me dejan ser.... Yo renuncio, ni vos ni nadie me va a decir a què hora partir, còmo irme, de quien despedirme y por què dejar este absurdo sitio... Eso lo determino yo.. porque yo soy mi dios mi creaciòn y mi universo... porque ni vos ni nadie me van a acallar y a decidir por mi, a decirme còmo actuar en esta gran comedia que es mi vida! Yo renuncio! Yooooooooo!!!! Nadie màs decide por mi.. Ya tengo mis planes, mis mapas, mi arma cargada; mi divàn y a los que llevarè conmigo y lo mejor, ya tengo la mayor de las voluntad que en este mundo he conocido... No te tengo miedo, ni comezòn de conciencia, ni nada que me detenga. No te doy tregua vida cobarde, nefasta sin son ni razòn... Yo renuncio vida inmunda!!!! YO renuncio a ser la salsa en tu pan tu yerma esterilidad!!! Ya no te temo... Tememe vos a mi porque soy la venganza sin piedad...un sermòn terco e irreflexivo... las calumnias despiadadas de los diablos en terrenos baldìos... No pidas clemencia, no! Ya lo decidì! Ya no tenès futuro lo juro por mi, sòlo por mi!!!

Soy

Soy la mancha. Soy la mancha, la mancha terror. Soy tu mancha canciòn. Infante energìa la mìa por eso corro y corro detràs de aquel corazòn. Mancha deambulante, mancha mitigante, mancha que ya no conmueve a tus sentidos perennes ni a tus pistilos caìdos ni a tus sentidos dormidos. Soy la mancha, mancha algodòn corro y toco, toco y corro. No te mueves y no te toco. Algo me aterra y me desterra de tu hermetismo frìo, de tus palabras soleadas enredadas en nubes grises de tormentas anunciadas. Soy la mancha. Ya no corro. Soy la mancha en mis sollozos. Soy la mancha en tu distancia. Soy la mancha que no alcanza.
Ya no te escribo gran corredor. Escalofrìos en mi pabellòn Hoy sòlo mancho mis palabras con la ausencia de tus fotos y la presencia ingrata de tus recuerdos rotos. ¡Ya no mancha! ¡Ya no corro! Ahora me escondo en tu solitaria escondida, que jugamos de a dos sin vislumbres, sin energìa. Esperando a que me encuentres para permanecer en tu vida en donde ya no corra en la cual ya no me esconda. Y allì quedo en el rincòn del olvido sin perdòn del perdòn sin cicatriz en àrboles de algodòn.