viernes, enero 24, 2014

Hijo Poema

Como por espìritu santo concebido esa mañana te engendrè. Como un bastardo no querido desde mis entrañas te cuidè. Hijo de mala simiente; vàstago de alto semblante como si fueras el sol naciente te diste asì a la vida solemne. Hijo de mala simiente tan puro tan prematuro tan deslumbrante, hoy me dejas con mi semblante duro como como una piedra, ajado y en las tinieblas dotado de malas hierbas, con pezones endurecidos, secos, tercos y vacìos; Con mi aliento hecho escarcha y mis pies muertos de frìo. ¡¿Dònde quedò tu corazòn tardìo?! ¡oh hijo del sol naciente!, con amalgamas de colores entre loa dientes, con astillas que socavan mis vocales con frenesí de locos carnavales que no puedo ya gritar sin tu presencia, porque hijo de mis palabras te fuiste junto a la salvas a pelearte una guerra esclava con honores que huelen a nada dejàndome devastada con sales verdes derramadas y sangres agusanadas. ¡Poema hijo! ¡Vuelve junto a los tuyos!. otros no te han de querer por tu locuaz proeza de hablar con la grandeza de los tontos que no se callan y que sòlo se ametrallan con razòn, pluma y palabra.