sábado, abril 26, 2008

Oles


Si fueses tan sólo parte del "ol" con que alimento mi angustia
estoy segura de que la misma perdería su escencia

Largos pergaminos atrapaban a mis frías y muertas manos
asesinadas ayer por recuerdos de caricias desvanecientes
Manos sombras
expectantes
anheladoras del próximo ocaso encuentro...

Deseado ocaso encuentro
con aquellos alfiles dedos
alfiles
proclamadores
de sutiles susurros
jamás brindados
agitados mitigadores
de
dulces melodías
que no se exparcen y se regalan
a los ansiosos y mutilados viejos retoños
que hoy escriben


Si un chasquido alcanzase...
Si un suave y tierno crujir de huesos alfiles te trajese a mi tiempo...

El tiempo quiere disimular...
pero yo lo veo correr y escapar por mis venas...
por mi sangre
en mi rostro de arrugas surcos....

Bello día viernes...
Hermoso nombre llevaba...
Bello día viernes...
Hermosas horas acarreaba...

Maldita mañana sábado....
El tiempo se paralizó
en la nada

Psicótica exaltación de este ser perdido
mareado y dormido
en el recorrido
de tu veneno olvido

Piedad/crueldad
unidas en tu ser
las espero
con tu fragancia a "ol"
impregnada en mi ansiedad...


viernes, abril 25, 2008

Ruleta

trece
diecisiete
veintiséis
veintiuno
mi dieciocho
y el veintitrés que no aparece...
la yeta, la desgracia, la misa... la mujer.... tu risa...

mi sangre
el cocinero inexistente traducido en hambre....
los sueños?, la ruleta?
los leños que quemaron mi maleta
y
mi destino...
mi nacer, mi crecer, mi sangre y mi hambre...
tu mujer y esa misa
que desmoronó mi cornisa...

ese grupo de personas
que rondaron en mi vida
cada cual lleva su cruz
que clavaron en mi luz...

yo llevo mi dieciocho
que no me deja morir mi sangre,
sangre en el ojo que no me deja mentir...

tu llevas tu veintiuno...
tu llevas a tu mujer...
fuimos casi casi uno
y ella no me dejó ser...

la desgracia y el deber son mi destino...
la libertad y el placer son tu casino...

veintitrés sólo un número...

veintitrés
sólo el puño estrellado en esta almohada
que me abraza y me acompaña...
siempre me gustó el siete
sólo apuntá a mi mente

jueves, abril 24, 2008

Tortura


No puedo entender como en algún momento sentí admiración por ti. Hoy después de tantos años, me doy cuenta de lo vacía que me hace sentir tu presencia. Nada interesante hay en ti. Cada sonido que proviene de tu interior, logra perturbarme hasta en lo más profundo de mi ser. Algunas veces lanzas esas espantosas carcajadas, otras insoportables gritos, y de vez en cuando histéricos llantos, que después de tantos años de soportar, no tolero. Sí, es verdad que pasé algunos días y noches de distracción contigo, pero eso fue así porque no tuve otro remedio. Pienso que habré sufrido algún tipo de encantamiento al pasar esos momentos ante tu presencia. Hoy me doy cuenta que por más sola que esté no disfruto ni un sólo segundo más contigo. Interfieres en todos mis momentos de paz. En todos mis desayunos, mis almuerzos, mis cenas están presentes tus agudas palabras que quedan retumbando en mis oídos y soplando en mi cabeza. Ni siquiera me dejas dormir. Siempre logro escuchar tus monólogos eternos hasta altas horas de la noche. Noche tras noche, tu astucia engatusa a alguien y así logras que te escuche hasta dormirlo. No logro comprender cómo mantienes a todos a tu alrededor. Siempre en el centro de la atención, hasta en los momentos en que pierdes el contacto, debido a tus años años, y te vuelves incomprensible. Por eso, porque no aguanto tu presencia en esta casa, es que quiero destruirte. Sólo me contienen de hacerlo, los brazos de mi familia, a los que después de tantos años de conocerte les resultas imprescindible. Pero sé, que encontraré el momento de hacerlo. Algún día disimuladamente, de manera que parezca accidental, de forma que no puedan culparme, aunque esto me resulte difícil porque todos conocen el odio que te tengo, te destruiré. Te haré tanto daño que no te va a quedar ni una sola cosa en su lugar. Porque te maldigo, porque maldigo el momento en que fuiste creado, voy a destruirte, maldito televisor.

Masacre en la Parrilla


Hace rato que vivo en la Luna. Es un lugar bastante agradable. Cálido y pacífico, pero solitario. Después de un tiempo, uno se acostumbra. Es como todo. ¿Cómo llegué allí? Es una larga historia. Tan larga que uno debe recorrerla en avión o transatlántico. Pero bien, ahora saltaré partes, con un invento especial, basado en avanzar a través de años luz, fabricado por un espacial científico amigo, vecino del planeta Urano, llamado Galileo Galilei. Vamos al principio de lo importante, para resumir. El tema es que a mí, me gustaba mucho comer carne; milanesas, asado, achuras, carnes blancas, rojas, hepatíticas amarillas, o las verdes no maduras. No le hacía asco a nada. Ahora bien, jamás se me iba a ocurrir pensar, en la vida en vida de esos sabrosos animales, hasta cierto día. Saltemos una gran parte de historia, y situémonos en ese mediodía en que almorzaba en una hermosa parrillita sobre la ruta, camino a las Sierras de Tandil. Disfrutaba mi napolitana con fritas plácidamente, cuando mordí un nervio que causó un gran dolor en mi encía, como si se hubiera incrustado adrede entre mis dientes. Con gran dificultad, ya que se me hacía difícil morder bocado, traté de no prestarle atención y decidí dar otro mordisco a mi sabrosa porción. Pero el intento fue fallido, ya que en el instante en que mi boca se acercaba a la carne, todos los nervios en su conjunto comenzaron a sublevarse, a salirse de la milanesa como la serpiente saliendo de su cesta, al ritmo de una flauta hindú, y comenzaron a atacarme. Y eso no fue todo, inmediatamente, el ataque de nervios fue masivo. Los nervios de la carne de todos los demás platos, comenzaron a atacar a los comensales, causando un caos generalizado. Yo pude escapar ya que salí volando. Por eso es que fui la única sobreviviente de lo que hoy se conoce como, La Masacre en la Parrilla de la Ruta 666. Así fue que volando, con alguna que otra escala para descansar, es que llegué a mi confortable hogar, la Luna, en donde no hay nervios que me ataquen debido a que únicamente me alimento de naturaleza bien muerta. Lo único que me molesta enormemente del espacio y sus leyes, es que deberían prohibir los anteojos para el sol, ya que cuando él los usa, aquí, en el otro hemisferio, nos congelamos, y hay que esperar varios días hasta que el hielo se derrita.

Allá

Del lado de allá....seré feliz
Vida poco sazonada... vida esclava de la muerte inminente.... vida hecha de rios secos y grises nubes... ¡¡¿vida?!!... monstruosidad del mal... desde cavernas oscuras me viniste a buscar... ¡vida! déjame ocultarme de ti... déjame al menos ser esclava para poder así sí, de una vez por todas vivir...

Lona en las Alturas



Infancia sobre Casitas de Postes de Luz....

¡¡¡alguien las recuerda!!!


Vías, trenes, teléfonos, cartas....


Casitas de palos de luz, ¡¡tanto tiempo sin verlas por aquí!


Infancia infinitaaaa...pero triste.


Ahora, solamente vías que no sé a dónde llevan,

teléfonos que casi no suenan y cartas jamás enviadas.


Ibamos hacia el jardín Rosado, 916....

Tan infinitaaa esa triste infancia... pero tan "más feliz" que estas vías muertas, teléfonos cortados, correos clausurados.


Inmadurez permanente....

Inmadurez necesaria...

Inmadurez amiga del eterno olvido....

olvido necesario para soportar tantos días, días en que desearía que las horas pasasen más velozmente para que así los días acabasen y venga el pronto sueño....vuelvan los nocturnos sueños.


Pero....a pesar de todo....para qué.

Para qué esos sueños, inconclusos y frustrantes.

La frustrada espera que bombardea, espera tras la puerta que no abrió y no se abrirá.

Desde la ya remota infancia es que los domingos pero tambièn los demás dìas de la semana finita y estremecedora, se han vuelto melancólicos...

estos voraces días han ido mutando desde la infancia; aquellos domingos de espera tras la cerrada puerta; esos domingos que hoy sólo son tortura para mi ser, simplemente mutaron...


Esperas al lado de teléfonos inútiles... Esperas por escuchar palabras, por buenas noticias, por decir palabras...solamente esperas.... y...¿dónde quedaron las casitas de los postes de luz? Diganmé....dónde ha quedado tanto pasado.... Diganmé qué será de tanta tristeza que inunda a esta vida de espera....de espera...

Crisantemos


Intenté tantas veces volar fuera de este mundo;

sangrar y sangrar como lo hizo él aquella tarde de tibio sol,

sol que esperaba por su cuerpo...

tierra que también esperaba por su cuerpo junto a los pálidos crisantemos

al igual que el cuerpo de él....

él pertenecía a ellos

por eso es que siguió la hoja de ruta marcada en mis ojos y se fue.

El se fue con sus crisantemos.


Hoy,

su canto huele a flores,

huele a fresca brisa

que pasa detrás de mi me susurra y me peina en las alturas.


El viento trae su aroma junto con sus cenizas.


¡Quiero volar junto a sus cenizas!


¡Quiero oler a flores silvestres!...

visitar a blancas y rosadas nubes anhelo, y oler a flores....

sí, quiero oler a flores... fuera de este mundo...


oler a flores...

El Eternauta y la Señora de los Libros


Dicen que un sol eterno llevamos en nuestras armaduras de carne, armaduras a prueba de lanzas nubladas. El sol silencioso lentamente va apagándose en mis venas tercas, según dicen, tercas por querer bombear más... Una sonrisa es todo lo que de ti quiero ver y así admirar en la estrechez de mi mente los vestigios de aquel sol que en algún momento brilló fuertemente en tu jardín, pero que hoy, y no aquí, brilla. ¿Por qué siguen estas venas bombeando, si no desean hacerlo? ¡Ya no más!, piden... La palabra del Eternauta fue la única brisa de este cruel e infinito día...y yo aquí escupiendo mil palabras, sin podérselo agradecer mientras continúo hundiéndome en este mar de gente conocida pero tan extraña que siembra cosas tan banales en mi fastidiado ser rogando al dios cenicero o a cualquier dios que reciba mis plegarias, que esas semillas no broten. Sonriendo con vos, maravilloso y eterno Eternauta, toda aflicción se desvanese ... Pero cuando despierto del sueño, sonriente sueño de tu sonrisa, una lágrima sinfonía del dolor que es demasiado, en esta vida sinfonía inteminablemente aguda, agrieta mi rostro y entremoja mis labios contaminándolos de sucia "agriedad". Esta sinfonía en mi menor desgarra y perfora las descorazadas armaduras de carne seca y trémula. Y, mi mundo es tan elemental que cada sonrisa es solamente lágrimas. Mi elemental mundo puede verse desde la Torre de las Alturas Colosales, que se encontraba en el pasado en el centro del Edén y fue posteriormente derrumbada por mil enanos calentones que en Su lugar construyeron su propio circo. Entonces mis venas, quizás las del Eternauta también, son llamadas tercas; sí, las llaman necias; quizás las llamen así por ser diferentes, porque logran escuchar el sonido de los caracolitos del mar que es tan triste. Quizás las llamen necias por envidia, por ellos no poderlas poseer; por no poder lograr transformar sus azules venas estrujadas, retorcidas y acuachentas, en rojas y grandes venas que conocen de tantos secretos... Es por eso que estas "necias venas tercas" tan tristes de soledad, ¡explotan! y los malditos enanos del circo ríen y beben de la roja sangre creyendo que podrán de este modo ser más humanos. Bailan y dan brincos de alegría festejando en su ritual, mientras que los que llamaban a las venas "rojas venas necias y tercas", mueven la cabeza de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, con los dedos de una de sus manos sobre su maxilar inferior, en forma de negación y falsa preocupación, vistiendo de negro y murmurando entre ellos comentarios sin sentido para las venas, que aunque reventadas aun pueden desde algún lugar seguir escuchando a los muertos comentarios de los vivos...

Agua de Gota


Creen que estoy loca; no podré remediarlo.... Creo que estoy loca; no podré remediarlo... Creo en esta sucia ropa... ¿Creo en esta sucia ropa? Triste calabozo mi cerebro...¿quién me ayudará? El agua escarchante de la fría ducha...lo dudo.... El perfume importado de un país de Europa....lo dudo... Ahora solamente pienso en que el agua de mi bañera me cubra el rostro, el cuerpo, para entonces, allí reposar y no sentir y no escuchar... ¡¡Bañera de porcelana enmohecida por el tiempo!!, por la gota que retumba y cae, cae y retumba, y cae y retumba en las noches y no me deja pensar... gota que oxida a mi vieja bañera de porcelana saliendo de la triste canilla. Y la bañera, sé que espera por mi sucio cuerpo....por mi sucia ropa... ¡es que vengo del infierno!, le grito... Mientras tanto, mientras ella espera, el agua de la tierra se derrama por su gota que la agrieta, que la quiebra. Ya llego, yo llego...me arrimo...me enriedo....me caigo en su suelo... ¡¡Bañera traicionera, no tienes agua...las has derramado...sólo eres ducha, me has embaucado!!... Vez tras vez me pasa...y ya lo he olvidado... Entonces, otra vez, caminando en círculos, llego a mi cama y así...sin estar ahogada, me transporto a tus sueños sin alguna elegancia...

Estación Terminal


en andas de un vapor gris, andas... en andas de un cacique olvidado quizás hasta por su pueblo, andas... andén de horizonte de fuego caminaste mi hermosa tarde en la que luego sin razón alguna te detuviste y regalaste tu sonrisa...

Domingo cercano

Domingo cercano
blancas nubes flotarán bajo tus pies
mientras tus suspiros soñolientos
le darán espasmos a mi sonrisa serena
que reposará en tu hombro...


La cercana mañana nos mecerá
en su cielo de amanecido sol
mientras jugamos a Adán con el perdón...

Un Edén pequeño caerá bajo tus pies,
un calor intenso,
un amor tan grande,
un pecado inmenso,
y en el horizonte
ese sol enorme
con aroma a fuego
se consumirá tan pronto
en su cenicero...


tengo este recuerdo...
y nada ha pasado
tengo este recuerdo
en mis manos trémulas
tengo este recuerdo en mis muertas células
tengo esta sonrisa, sin luto ni misa
tengo este sopor
que sueña caricias de arena y aviones,
de Edén con amor....
y nada ha pasado...